La contraseña nunca llega a ti
El secreto se inyecta directamente en la máquina de destino a través de la pasarela. El usuario entra y trabaja, pero nunca ve ni conoce la credencial. No puede filtrarla porque no la tiene.
PAMGATE controla quién entra en tus servidores, bases de datos y nube. El usuario se conecta sin conocer la contraseña, y cada sesión queda grabada. Soberano, europeo, sin licencias por módulo.
En un acceso normal, la contraseña de la máquina crítica acaba en manos de la persona — y de quien le robe el portátil. Aquí no.
El secreto se inyecta directamente en la máquina de destino a través de la pasarela. El usuario entra y trabaja, pero nunca ve ni conoce la credencial. No puede filtrarla porque no la tiene.
Los permisos se conceden cuando hacen falta y caducan solos. Nada de cuentas con acceso permanente esperando a que alguien las robe: cero privilegios en reposo.
Cada sesión se graba y se sella encadenada con la anterior. Alterar o borrar una rompe la cadena y se nota. Sirve ante un auditor, y ante un juez.
Dos consolas, un solo sitio donde vive el acceso.
Ves solo las máquinas que tienes autorizadas y entras con un clic — SSH, escritorio Windows, web o base de datos. Sin contraseñas que recordar ni compartir.
Concede accesos temporales, los revoca al instante y vigila las sesiones en vivo. Si algo va mal, corta la sesión desde la consola sin levantarse.
El dato y las claves viven en tu propio módulo de seguridad, en la UE. Sin depender de la nube de un fabricante de fuera para guardar lo más sensible.
Frente a lo que hace hoy un PAM convencional.
| PAM convencional | PAMGATE | |
|---|---|---|
| Quién ve la credencial | El usuario, y a veces el operador | Nadie: se inyecta en el destino |
| Permisos permanentes | Sí, cuentas con acceso siempre | No: se conceden y caducan solos |
| Grabación inalterable de la sesión | Según el módulo que contrates | Sí, encadenada, de serie |
| Dónde viven tus claves | Nube del fabricante, a menudo en EEUU | Tu módulo de seguridad, en la UE |